Reyes y Barreras: el choque que sacude la campaña presidencial
La contienda presidencial suma un nuevo episodio de alta tensión. El exdirector de la Dian y hoy precandidato, Luis Carlos Reyes, volvió a arremeter públicamente contra el exembajador en el Reino Unido y también aspirante presidencial Roy Barreras, a propósito de una investigación que sigue abierta en la Corte Suprema de Justicia por presunto tráfico de influencias.
El trasfondo judicial
La Corte decidió cerrar indagaciones contra varios congresistas mencionados por Reyes, pero mantener activas las relacionadas con Barreras, su exesposa —la congresista Gloria Arizabaleta— y el representante Jairo Castellanos. Para Reyes, esta determinación confirma la relevancia de las denuncias que presentó en 2024 ante la Fiscalía y el alto tribunal.
El exdirector de la Dian sostiene que, durante su gestión, recibió presiones para nombrar personas específicas en cargos estratégicos de aduanas, particularmente en Buenaventura y Cali, dos puntos neurálgicos para el control del contrabando. Según su relato, se trataba de posiciones con capacidad de incidir de manera directa en la vigilancia del comercio exterior y la lucha contra redes ilegales.
La acusación que encendió la polémica
Reyes afirmó que, en medio de esa disputa, fue amenazado por Barreras con “partirle las piernas” si no accedía a los nombramientos sugeridos. Aseguró además que una de las hojas de vida recomendadas apareció luego en un allanamiento vinculado a alias “Papá Pifuto”, señalado por autoridades como un actor relevante en estructuras de contrabando.
Según el exfuncionario, tras su salida de la Dian, la persona recomendada terminó ocupando la dirección de aduanas en Buenaventura. En su versión, estos hechos muestran la necesidad de blindar técnicamente las entidades fiscales frente a presiones políticas.
Mensaje directo al electorado
En un giro claramente electoral, Reyes se dirigió a los votantes de Barreras y les pidió reflexionar sobre el respaldo a candidaturas que enfrenten cuestionamientos éticos o judiciales. Señaló que las diferencias ideológicas son legítimas en democracia —ya sean de centro, izquierda o derecha—, pero que no es admisible permitir que intereses asociados al contrabando tengan influencia en la administración pública.
El aspirante insistió en que el control aduanero es un pilar para proteger la economía nacional y combatir la evasión y el comercio ilícito, fenómenos que afectan la competitividad empresarial y las finanzas del Estado.
La respuesta de Barreras
Roy Barreras ha rechazado las acusaciones y las calificó de infundadas. Anunció acciones legales por injuria y calumnia contra Reyes, argumentando que se trata de señalamientos sin sustento probatorio y enmarcados en la competencia política.
El cruce de versiones ahora transita en dos escenarios: el judicial, donde la Corte Suprema continúa su análisis; y el político, donde ambos buscan posicionar su narrativa ante la opinión pública.
Un debate que trasciende lo personal
Más allá del enfrentamiento individual, el caso reabre discusiones de fondo sobre la independencia de las entidades técnicas, la transparencia en los nombramientos públicos y la influencia de la política en sectores estratégicos como las aduanas.
Mientras la justicia avanza en su curso, la controversia ya impacta la campaña presidencial. En un escenario de alta polarización, el electorado tendrá que evaluar no solo propuestas programáticas, sino también la credibilidad y la trayectoria ética de quienes aspiran a dirigir el país.


